La Espuma que No Cesa...

y el Náufrago que sobrevivió para contar el nacimiento de Venus:



Querría saber si el tiempo,

                              despiadado amigo, 

                                           al igual que la ingrávida Luna, 

poseía el mismo y extraño don…
 
               de la fuerza física de las olas...

 
Querría saber si podría arrastrarme…
 
                   … más allá de su atracción celeste, 

                                        de la tormenta y mis sentidos, 

   vomitando...
                               su venusina espuma de mi boca.


 
Querría saber…

                               … si soy de agua,

o de cristal,

                   o de coral,

                                    o de tan solo piedra corroída,


donde habitan otros seres submarinos…
 
                             burbujeándote poco a poco a la superficie
 
 de estas viles endorfinas que me ahogan…
 
             que me agarrotan, que me hacinan
 
                                                                a la deriva…

 
Ya…
 
        no tengo asilo ni en mi mente
 
y como náufrago sumergido
 
me despido…
 
                  narcóticamente
  de mí…
 
Quién podría despedirse de ti...



Igualmente…
 
         y sin embargo… 

             cual autómata rabo de lagartija,

                 sigue supurándome la vida:

 
   Afanándote,
 
        regurgitándote
 
            a través de esta carne
 
                                  y de su herida,
 
a través de estas venas corales,


                      y otras estructuras moleculares,
 
                                de arterias coronarias en piedra viva.


 
No, no soy de piedra,
 
                  tampoco sé si vivo,


 blanco, como el coral muerto,                 soy,
 
                   perdido, 

                            trocado, naufragado,
 
                                         abortado de tu vientre
 
en el pálido y reseco rostro del sílice
 
donde van a parar los fieles  y amantes
 
       del anhelo de los soñadores,
 
             de las sílfides sangrientas,
 
                   de los hambrientos interfectos,
 
                          y las manos descubiertas.
 
 
Allá donde se postraron las valientes rodillas
 
                           de Odiseo, Perseo, Morfeo o Eneas, voy.
 
 
Allá donde a todos les llega la hora suprema,
 
 como a los anónimos muertos de guerra,
 
    como a los poetas muertos,
 
          como a la poesía muerta.
 
 
Allá donde el solo dolor se esmera.
 
   Allá donde solo quedan las tardes silenciosas,
 
          los niños felices, las canciones agoniosas.
 
 
Allá donde solo se recrea este réquiem de dolencias,
 
El cuento de mi vida y la elegía de mis penas.
 
 
Allá donde solo resta el amor que nos queda,
 
     las sombras del reloj…
 
              y la espuma…
 
                    … que no cesa.

Entremispalabras

4 comentarios:

"La Vida es como la Espuma,
por eso hay que darse como el Mar"

Precioso, Julio....
Lo que pasa que ese constante "darse",a veces, y digo aveces, agota.
Y me lleva a la sensación de qué no se para que lo hago.
besos

Estrenas tu blog poniendo el listón demasiado alto. Si todo lo que vas a publicar es de este nivel, será un gustazo pasar por aquí... y no es peloteo, aunque suene a eso.

Un abrazo.

Yo, por un defecto congénito, cada vez que se habla de espuma pienso en cerveza....pero está bien que haya otras...

José María

Gracias por su visita

ResPyra

Ins-Pyr-Arte es mi nueva aportación al mundo bloggero, el cual pretende ser un lugar para inspirar y espirar hasta la expiración de ese aliento de pyr, pyros: 'fuego' transformador y creativo con el que brota el Arte y todas sus manifestaciones.

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Soy un explorador de la Consciencia, más allá de sus vehículos y sus planos y todo lo que aquí comparto es fruto de las buenas intenciones de este mi Arte. ∞8∞

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